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El regreso al "exilio voluntario"

Cómo lidiar con el bajón post-vacacional del expat

Vanessa Meseguer

8/20/20254 min leer

a view of a city with tall buildings

¡Hola, trotamundos! Imagínate esto: acabas de pasar unas vacaciones de ensueño, quizás chapoteando en las playas de tu país natal, comiendo esa comida casera que tanto extrañas y abrazando a familia y amigos que no ves desde hace eones. Y de repente, ¡zas! El avión aterriza en tu país de expatriación, y sientes que el mundo se tiñe de gris. ¿Te suena? Bienvenido al club de los "expat blues" post-vacacional, esa mezcla de nostalgia, frustración y un toque de depresión que nos ataca cuando volvemos a nuestra vida "de prestado" en el extranjero.

Soy Vanessa Meseguer, psicóloga especializada en bienestar emocional para expatriados, y hoy quiero charlar contigo sobre este tema que afecta a tantos de nosotros. No te preocupes, no voy a soltarte un sermón académico; vamos a tomarlo con calma, como si estuviéramos en una cafetería compartiendo un café (o un mate, dependiendo de dónde seas). Al final, te daré tips prácticos para combatir este bajón y, si sientes que necesitas un empujoncito extra, te invito a que me contactes. ¡Vamos a desempolvar esa sonrisa!

¿Por qué nos pasa esto? El "Shock Inverso" con twist vacacional

Vivir como expatriado ya es una aventura épica: adaptarte a nuevas culturas, idiomas que te hacen tartamudear y esa eterna sensación de "no pertenecer del todo". Pero cuando regresas de vacaciones –especialmente si has estado en tu país de origen–, el contraste pica como un limón en una herida abierta. Los psicólogos lo llamamos "shock cultural inverso" o "reentrada", pero en versión expat post-vacacional, es como si tu cerebro gritara: "¿Por qué no puedo tener lo mejor de ambos mundos?"

Razones comunes por las que surge este mal rollo:

  • Nostalgia turboalimentada: En casa, todo parece perfecto (¡hasta el tráfico caótico te parece romántico!). Volver significa enfrentar la realidad: echar de menos la familia, la comida auténtica o simplemente el "sentirte en casa".

  • Agotamiento acumulado: Las vacaciones son para recargar pilas, pero si has estado de aquí para allá visitando a todos, regresas más cansado que renovado. Y encima, el jet lag te remata.

  • Comparaciones odiosas: "Allá todo es más barato/divertido/fácil". Esto genera frustración y, en casos más intensos, síntomas de depresión como apatía, irritabilidad o incluso ansiedad por el futuro.

No eres el único: estudios muestran que hasta el 70% de los expatriados experimentan algún grado de depresión al regresar de visitas al hogar. Pero hey, ¡es normal! Tu mente está procesando un cambio emocional grande, como un reseteo de sistema operativo que se atasca un poco.

Los Síntomas: del "meh" al "¡ayuda!"

¿Te sientes como si hubieras dejado una parte de ti en el aeropuerto? Aquí van algunos signos comunes de este bajón expat:

  • Dificultad para readaptarte: El trabajo te parece un rollo, la ciudad extranjera se siente hostil y hasta el supermercado local te deprime porque "no hay nada como el de casa".

  • Depresión ligera (o no tan ligera): Tristeza persistente, falta de motivación, problemas para dormir o comer. Si dura más de unas semanas, podría ser algo más serio, como un episodio depresivo.

  • Irritabilidad con extra: Peleas tontas con tu pareja o amigos, o esa sensación de "nadie me entiende aquí".

Si estos síntomas te suenan demasiado, no lo ignores. Como psicóloga, te digo: es mejor actuar pronto para que no se convierta en un monstruo mayor.

¡Manos a la obra! Tips desenfadados para combatir el bajón

Vale, suficiente teoría. ¡Vamos a lo práctico! Aquí te dejo consejos fáciles de aplicar, con un toque de humor para que no parezca una receta médica. Recuerda, el objetivo es reconectar contigo y con tu vida expat sin dramas.

  1. Crea un "Ritual de reentrada" divertido: En lugar de llegar y tirarte en el sofá a lamentarte, planea algo chulo para el primer día. ¿Un picnic con amigos expat? ¿Una clase de cocina local para "adoptar" un poquito más el lugar? Piensa en ello como un "bienvenido de nuevo" personalizado. ¡Incluso puedes hacer una playlist de canciones que te recuerden lo genial de tu vida aquí!

  2. Conecta con tu tribu expat: Habla con otros que estén en las mismas. Únete a grupos en redes sociales o apps como Meetup. Compartir anécdotas como "¡Extraño el pan de mi abuela!" puede ser catártico y hasta hilarante. Recuerda: la risa es el mejor antidepresivo natural.

  3. Practica la gratitud con twist: Cada día, anota tres cosas que te molen de tu vida expat (sí, incluso si es "el café es más barato aquí"). Usa un diario o una app. Suena cursi, pero la psicología positiva lo avala: reentrena tu cerebro para enfocarse en lo bueno y reduce la depresión en un 25% según estudios.

  4. Muévete y cuida el cuerpo: El ejercicio es tu superhéroe contra el bajón. Sal a caminar por un parque nuevo, haz yoga online o baila como loco en tu sala. Combínalo con una alimentación equilibrada –¡intenta recrear esa receta de casa con ingredientes locales para un híbrido cultural!– y duerme bien. Si el jet lag te ataca, prueba melatonina o apps de meditación.

  5. Establece metas pequeñas y celebrables: Para combatir la apatía, fija objetivos minis: "Hoy llamo a un amigo de casa" o "Exploro un barrio nuevo". Cada logro, celébralo con un premio, como un helado. Esto genera dopamina y te saca del bucle negativo.

  6. Si el Bajón persiste, busca ayuda pro: No todo se soluciona con tips caseros. Si sientes que la depresión te está ganando terreno, habla con un profesional. Terapias como la cognitivo-conductual (TCC) son geniales para expatriados, ayudando a reestructurar pensamientos negativos.

Cierra el círculo: ¡estoy aquí para ayudarte!

Volver al país de expatriación después de unas vacaciones en casa puede ser un trago amargo, pero con estos trucos, puedes convertirlo en una oportunidad para crecer y disfrutar más tu aventura global. Recuerda: eres valiente por haber elegido esta vida, y eso ya es un triunfo.

Si este artículo te ha resonado y quieres charlar más a fondo –quizás sobre tu situación personal o cómo aplicar estos tips–, no dudes en contactarme. Como psicóloga apasionada por el mundo expat, ofrezco sesiones online adaptadas a horarios internacionales. Visita mi sitio web www.vmeseguer.com o envíame un mensaje directo. ¡Juntos, haremos que tu regreso sea épico en lugar de épicamente deprimente!

¿Listo para reconquistar tu vida expat? ¡Adelante! 😊

a woman walking down a sidewalk next to a street
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